Bienvenidos a La Escondida

Soy Pedro, el menor de esta familia, y quiero contarles la historia de este lugar mágico que he llamado hogar desde que tengo memoria.

Todo comenzó en el 2002, cuando mi papá, Carlos, recorriendo en moto el cráter del Pululahua, descubrió un rincón escondido que lo dejó sin aliento. Algo en este lugar lo atrapó por completo: la energía del bosque, la brisa pura de la montaña y esa sensación de estar en un paraíso intacto.

Fue amor a primera vista. Tanto así, que decidió comprarlo y convertirlo su refugio. Aquí crecimos mis hermanas Dani, Anto, Mila, Mika y yo, en medio de aventuras inolvidables. Pasamos tardes enteras explorando el bosque, construyendo recuerdos, riendo junto a la fogata y aprendiendo a vivir en armonía con la naturaleza.

Con el tiempo, todos fuimos creciendo, pero La Escondida siempre ha sido más que solo nuestra casa. Es un espacio donde el tiempo se detiene, donde el alma descansa y donde cada rincón guarda una historia.

Ahora queremos compartirlo con el mundo. Queremos que cada persona que llegue aquí sienta lo mismo que nosotros sentimos desde el primer día: paz, aventura y conexión.

🌿 Vivimos en armonía con la naturaleza, cultivamos nuestra propia comida y respetamos cada ser vivo que habita este ecosistema mágico.
🌎 Recibimos viajeros de todas partes del mundo, ofreciéndoles experiencias auténticas en un entorno único.
🔥 Queremos que quienes nos visitan se lleven algo especial, ya sea un momento de calma, una aventura inolvidable o el simple placer de desconectarse y reencontrarse consigo mismos.

💛 Hoy, nuestro sueño es que La Escondida siga siendo un hogar, no solo para nosotros, sino para todos aquellos que buscan un lugar donde sentirse vivos.

Bienvenidos a nuestro pequeño paraíso.
Bienvenidos a La Escondida.


Pululahua: Un Santuario Natural Entre Historia y Volcanes

A solo 25 km al norte de Quito, cerca de la icónica Mitad del Mundo, se esconde un tesoro natural único en el mundo: la Reserva Geobotánica Pululahua (RGP). Esta joya ecológica no solo alberga un ecosistema vibrante, sino que también se encuentra dentro y en las laderas del majestuoso volcán Pululahua, un gigante dormido con un cráter de 3-4 km de diámetro y una extensión de ~40 km². Su punto más alto, la loma Sincholahua (3356 m s. n. m.), ofrece vistas panorámicas inigualables de un paisaje que parece sacado de otro mundo.

Un Pasado Forjado por el Fuego y la Historia

Pululahua no es solo un espectáculo natural, sino también un testigo del paso del tiempo. Hace miles de años, sus erupciones moldearon la tierra y dieron vida a un valle fértil donde antiguas civilizaciones dejaron su huella.

🔹 Hogar de los incas en tiempos prehispánicos, sus tierras pasaron a manos de los monjes dominicos en 1825.
🔹 A finales del siglo XIX, fue un importante centro de producción de cal y madera, utilizados para construir Quito.
🔹 Más tarde, sus suelos fértiles fueron aprovechados para agricultura y ganadería.
🔹 En 1905, con la Revolución Liberal, la hacienda fue expropiada y arrendada a particulares.

Conscientes del valor de este ecosistema, el 8 de enero de 1966, Pululahua fue declarado Parque Nacional, convirtiéndose en el primero dentro del territorio continental ecuatoriano. En 1978, su categoría cambió a Reserva Geobotánica, y sus límites definitivos se establecieron en 1985.

Un Paraíso Vivo y Palpitante

Lo que hace especial a Pululahua no es solo su historia o su geología, sino su increíble biodiversidad. Este santuario alberga alrededor de 2000 especies vegetales, además de una asombrosa variedad de aves, mamíferos e insectos exóticos que han encontrado refugio en su ecosistema único.

Aunque su última erupción ocurrió hace aproximadamente 2200 años, Pululahua sigue siendo un volcán potencialmente activo, con actividad hidrotermal en constante monitoreo. Su suelo fértil y su microclima especial han convertido este cráter en uno de los pocos en el mundo habitados y cultivados, donde la vida florece en armonía con la naturaleza.

🌿 Hoy, Pululahua es más que un volcán; es un refugio, una fuente de vida y un destino imperdible para quienes buscan desconectarse del ruido y reconectarse con la esencia misma de la Tierra.

Ven a descubrirlo. Pululahua te espera.

¡TE ESPERAMOS!